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15 de octubre de 2012

Guías de vinos y su influencia - Pruno 2010



Un día no hace mucho, hablando con un amigo bastante entendido en temas de vinos surgió la conversación sobre las guías de vino, las puntuaciones que se le dan a ciertos vinos y la repercusión de las mismas en la evolución del precio y la calidad de los vinos.

Dichas guías a priori deberían ser un aliado para el consumidor de a pie, que le ayudasen a elegir el vino adecuado a sus gustos y su bolsillo. De hecho los creadores de este blog siempre las hemos tenido en cuenta e incluso una parte del mismo suele tener cierta guía como libro de consulta sistemática cuando le hablan de uno u otro vino.

Sin embargo, conforme vamos ahondando en este mundo de las guías y en sus recomendaciones y puntuaciones, vemos que no es oro todo lo que reluce y muchas veces estas publicaciones suelen estar involucradas en ciertos pactos entre bodegas y editores donde las puntuaciones de los vinos son susceptibles de verse alteradas en función  de ciertos intercambios comerciales (ver enlaces para más información)



Otro problema ante el que nos enfrentamos los consumidores, es a la influencia de estas publicaciones en la evolución económica y la disponibilidad del vino, y esto es algo que hemos podido vivir en nuestras propias carnes los creadores de este blog ya que, este año Robert Parker calificó un crianza de la DO Ribera de Duero, cuyo precio no supera los 12€ como el mejor vino RCP de España dándole 94 puntos en su escala de valoración.

Se trata de Pruno 2010, un Crianza de la Bodega Finca Villacreces perteneciente a la Denominación de Origen Ribera del Duero, bien pues este vino ha vendido toda la producción antes de sacarlo al mercado y es más, en menos de dos semanas han terminado con las 200.000 botellas elaboradas en esta añada.

Esto hace casi imposible encontrar a estas alturas una botella para probarlo, pero gracias a ciertos contactos, nos pudimos hacer con una de ellas y catarla en conjunto. No defraudó, nada de nada, un vino excelente y posiblemente la calificación que obtuvo estaba merecida, cayó en la copa color rojo picota intenso, aroma a frutas rojas, un vino fresco, con una entrada golosa muy apta para todo tipo de paladares. En resumen, un vino que no olvidas.

Tal fue el éxito que volvimos a intentar aprovisionarnos cuanto antes con varias unidades con más fortuna unos que otros, pues fuese de mejor o peor calidad que el de años anteriores o venideros, seguro que no saldría igual de precio y nos sería bastante difícil encontrarlo.

Y aquí viene la cara mala de tan alta puntuación, no vamos a dudar de la calidad de añadas posteriores, pero estamos seguro, y ojalá nos equivoquemos, de que el precio se verá incrementado dado el éxito que ha generado dicha puntuación y sobre todo cuando en su valoración ha dejado perlas tales como «Es un vino por el que esperas pagar de 75 a 150 dólares, sin embargo, esta joya puede ser tuya por 20 dólares o menos».

Esperamos no tener que dejar de disfrutar de este vino por disminuir su excelente RCP. 

Pepe Rubio.

16 de febrero de 2012

La Cara y la Cruz... EBEIA Roble 2010



Bodegas PORTIA
Ribera del Duero
100% Tinta del País
Precio 6.50 leuros

Ref. Peñín: 89 puntos

 No lo dudé, en cuanto vi el diseño elegante de la botella y la etiqueta con el galardón “Baco de Oro al Mejor Tinto 2010” lo cogí, lo llevé al mostrador de la enoteca y le dije a mi amigo Martín “si me cobras menos de diez pavos me lo llevo”…sólo costaba 6,50 leuros… ahí Martín no estuvo ágil, me podría haber sacado 3 euros extras y yo me hubiera ido tan feliz.

Para los que no lo sepáis, los premios BACO, los otorgan la Unión Española de Catadores y es una buena referencia a la hora de comprar vinos galardonados por ellos. Peñín le da 89 puntos.
 
Hablé con mi mujer y le propuse que si preparaba una cena rica, yo me encargaba de los aperitivos y de sorprenderla con un tinto joven que le gustaría mucho; confiaba en este vino antes de probarlo.

Cogí dos copas de vino y abrí la botella para dejarlo reposar un  poquito mientras preparábamos la cena.
Su aroma a fruta ya llegaba sin tener que meter mi “herramienta” dentro de la copa, una vez en ella percibías el olor a vainilla. No pudimos resistirnos mucho y echamos un traguito: su juventud nos dejaba unos taninos agradables y un gusto largo a fruta.

Yo ya había cumplido, el vino estaba muy rico y el platito de jamón de salamanca y dos variedades de queso, acompañaban a un asado de pollo de quitarse el sombrero (podría pegarme la vacilada y poner cordero, pero fue pollo).

Todo era perfecto, descubrimos un vino joven, rico y muy bien de precio y nos habíamos currado una cenita de quitarse el sombrero. La noche prometía… pero entonces os preguntareis que dónde está la “CRUZ” que menciono en el título del artículo: Fácil, la cruz la puse yo y mi torpeza, cuando a los dos minutos de empezar la cena, se me cayó la copa de vino encima de la mesa, regando de color rojo intenso, aroma frutal y millones de cristales, el asado, el jamón, los quesos, la alfombra, el vestido nuevo de mi mujer y hasta un marco que tenía a tres metros de la mesa, con una foto de la madre que me parió.

Amén.



22 de enero de 2012

Beber vino te ayuda en el camino

Existe la creencia general de que el vino por su contenido en alcohol no es muy recomendable incluirlo en las dietas antes de hacer distancias largas corriendo o caminando… bien, esto por lo menos en mi caso y en el de algunos de mis compañeros no se cumple en su totalidad. Y a las pruebas me remito:

- Mayo del año 2010, 4 intrépidos muchachos, entre los que yo me incluyo, deciden embarcarse en la aventura de realizar una prueba de resistencia consistente en realizar 62 Km. por montaña con un desnivel de 2100 m. Al ser la primera vez que hacían una prueba de estas características, para celebrarlo, deciden pegarse una opípara cena con un Ramón Bilbao edición limitada de 2008 y cogen una tajada de padre y señor mío. A las 4:30 de esa misma madrugada esos muchachos comienzan la prueba y la terminan en 13 horas y 43 minutos jurando y perjurando que no vuelven a hacer nada por el estilo.

- Mayo del año 2011, esos mismos 4 julais (incluido yo) más un agregado, intentan repetir su hazaña pero esta vez hacen 65 Km y 2400 m de desnivel, para rememorar la hazaña del año pasado vuelven al mismo restaurante de cuyo nombre no quiero acordarme y se pimplan un Carmelo Rodero cosecha del 2007 más pasado que el vinagre, pero como ya habían devuelto una botella por avinagrada, less dio vergüenza y se la colaron a sabiendas (el agregado no probó vino alguno con la excusa de que estaba medicándose). Resultado: Todos terminan en una hora y media menos que el año pasado (12 horas y 13 minutos) excepto el agregado que tomó las de Villadiego y llegó una hora antes (eso sí, se tiró dos meses con los tobillos reventados y ahora lleva plantillas).
- Enero del año 2012, uno de esos cuatro piltrafas (un servidor) decide, después de 3 años sin correr, hacer una media maratón y se la prepara en 3 semanas. El día de antes come migas acompañadas con un reserva de 2003, llamado Heredad de Ustarán de la Rioja Alavesa. Un pedazo de vino hecho de tempranillo, graciano y mazuelo, con una crianza de 24 meses en barrica y 12 en botella, todo un pecado para el paladar. Tras esto a la mañana siguiente corre y bate su marca de hacía 3 años en más de 5 minutos haciendo 1 hora y 45 minutos, pero no contento con esto se pega una comilona de carne a la brasa acompañado con el vino de la casa (el presupuesto no da para más) un Rioja joven llamado Chitón, vino sencillo, fresco y afrutado, que no tiene nada que envidiar a otros vinos jóvenes que hemos comentado en nuestro grupo de facebook. Bien, pues tras tajarse después de correr debería estar hecho polvo y para nada es así, mañana partidito de pádel de dos horas y luego baloncesto…
Conclusión: el vino es un acompañante cojonudo en las dietas de deportistas antes, como combustible rico en hidratos de carbono y después, como elemento regenerador por su alta cantidad de antioxidantes, y si no me creen… a las pruebas me remito.

14 de enero de 2012

2º Entre Tapas y Vinos - Cafetería El Portón

 Ayer, sobre las 21:30 y con un frio que pela nos dirigimos a la Cafetería El Portón de Santomera (Murcia), movidos por la curiosidad de ver que era ese 2º Entre Tapas y Vinos que por casualidad encontré anunciado en la papelería donde fuí a hacer unas fotocopias días atrás.

Lo primero que me llamó la atención nada más encontrar el lugar es la increible puerta de entrada que tienen, que haciendo honor al nombre de la cafetería estoy seguro que podría pasar hasta el jugador más alto de la NBA sin tener que agacharse. Una vez dentro encontramos un ambiente muy familiar y acogedor en el que estoy seguro que mi amigo Juan Carlos (la otra parte de este blog) se encontraría en su salsa. Aunque eran horas tempraneras ya habían varios grupos de personas disfrutando de una variedad de tapas gourmet que se ofrecian junto con dos vinos tintos con los que combinaban perfectamente.

Puesto que era la primera vez que asistiamos a un evento de este tipo estabamos más perdidos que un elefante en una cacharrería, pero el amable dueño nos explicó la forma de funcionamiento. La cosa era muy simple, había 3 combinados muy muy bien de precio:
- El combinado simple: vinos + tapa por 3,50€
- El combinado normal: 3 vinos + 2 tapas + postre + café por 10€  
- El combinado completo: 3 vinos + 3 tapas + comodín (copa o tapa) + postre + café + copa por 15€.

(Los vinos eran intercambiables por refrescos, cerveza o agua)

Tras divagar nos decantamos por dos combinados simples y un combinado normal ya que a mi acompañante no le gusta el vino tinto y está a dieta. Entre las tapas, que eran bastante generosas, elegimos dos tapas de queso parmesano con almendras saladas (buenisimas), una de ventresca de atún con pimiento y una de aumados y con eso os puedo asegurar que cenamos la mar de bien .

En cuanto a los vinos teníamos para elegir entre Familia Pacheco Roble 2009 DO Jumilla de Bodegas Viña Elena, bastante famosas en nuestra tierra o Sitial Crianza 2007 DO Ribera del Duero, como he dicho antes, cualquiera de los dos combinaba perfectamente con las tapas propuestas y estaban buenos buenos. Por seguir el orden "de joven a viejo" primero probé el Familia Pacheco que me encantó (pienso repetir) , un vino fresco que entra muy bien y que tiene algo que no te deja indiferente. En las otras dos copas que tomé le dí la oportunidad al Sitial Crianza 2007 que aunque no me defraudó (que quede claro que es un buen vino), no superó (bajo mi punto de vista) al anterior ya que para mi su sabor no tenía tanta intensidad. 

Para terminar nos pedimos un postre a compartir que consistía en un coulant de chocolate que estaba riquísimo.

La verdad es que nos lo pasamos bastante bien y comimos y bebí estupendamente, además hablamos con el dueño que es bastante agradable y que me reconoció al momento (yo creo que llevaba la palabra perdido escrito en la frente y dijo este es el "José Antonio Rubio" ese del facebook) y nos estuvo comentando que cada 3 semanas hacen otros encuentros de vinos y cerveza, cosa que no me pienso perder y que espero que me acompañéis algunos de los del grupo.